Seguidores

lunes, 30 de enero de 2012

 
Los placeres violentos terminan en la violencia,
y tienen en su triunfo su propia muerte, del mismo
modo que se consumen el fuego y la pólvora 
en un beso voraz.
 
                                           Romeo y Julieta, acto II, escena VI

No hay comentarios:

Publicar un comentario